El virus del Nilo Occidental vuelve a ser motivo de preocupación este verano en Extremadura, aunque con cifras más moderadas que en campañas anteriores. En lo que va de 2025 se han confirmado cinco contagios, tres de ellos en la última semana. Ninguno ha resultado mortal.
Los dos últimos positivos corresponden a un hombre de 59 años y otro de 76, ingresados en el hospital de Don Benito-Villanueva. Ambos forman parte del 20% de infectados que presentan síntomas, ya que la mayoría de los casos pasan desapercibidos. “El 80% de la gente que se contagia no presenta síntomas, sin embargo ya tienen anticuerpos y están inmunizados”, explica la veterinaria Eva María Frontera.
Mejores datos este año
La evolución de este año contrasta con los datos de 2024, cuando se contabilizaron 27 casos y dos fallecidos en la región. Expertos y autoridades atribuyen el descenso a la intensificación de las campañas de control de mosquitos. “Gracias a esos tratamientos, en zonas urbanas y periurbanas se están viendo muchos menos mosquitos, y esto influye también en que haya menos incidencia del virus del Nilo”, añade Frontera.
Aun así, los especialistas piden no bajar la guardia. El médico Francisco Manuel Bueno advierte: “Es posible que salgan más casos y es posible que algunos no se hayan diagnosticado. No hay tratamiento específico ni inmunización activa. Quiero insistir: no existe vacuna contra el virus del Nilo en el momento actual”.
Las autoridades sanitarias recomiendan adoptar medidas de prevención como instalar mosquiteras en puertas y ventanas, usar repelentes, y mantener en buen estado el agua de piscinas, estanques o balsas, principales focos de cría del mosquito transmisor.