Tras dos años de ausencia, por culpa de la pandemia, Guadalupe ha vuelto a ser el epicentro de los actos conmemorativos del Día de Extremadura. Lo ha hecho ante el fervor y la emoción de todos aquellos que este día 8 de septiembre han querido acercarse a la Puebla.
Había que remontarse a 2019 para volver a ver imágenes como las que hemos visto este jueves festivo. Como por ejemplo la tradicional procesión de la patrona extremeña por el claustro mudejar del Monasterio o la plaza llena de visitantes. Visitantes que han reactivado los negocios locales en un día muy esperado para los empresarios de la localidad cacereña.
Hay que recordar, además, que este 2022 sigue siendo Año Santo Guadalupense, ampliado hasta el 10 de septiembre de este año por culpa de la pandemia.
Multitudinaria misa
Otro de los puntos calves de la jornada ha sido la multitudinaria misa celebrada durante esta mañana, oficiada por el Arzobispo de Toledo, el extremeño Francisco Cerro y acompañado por los obispos de Coria-Cáceres y el de Mérida-Badajoz.
En la homilía, Francisco Cerro ha pedido a la Virgen confianza para los tiempos difíciles que nos tocan vivir. Y, ha recordado que, el próximo sábado se clausurarán en el templo los dos años de jubileo guadalupense, para cuyo evento, ha adelantado, contarán con una carta de agradecimiento del Papa.
Otra de las imágenes más detacadas de la jornada ha sido la llegada de los peregrinos que, tras días caminando y entre promesas, alcanzaban, este Día de Extremadura, su meta en Guadalupe.