La presidenta de la Junta en funciones, María Guardiola, junto a otros miembros del Gobierno, incluida la secretaria general de Igualdad, Ara Sánchez, durante el minuto de silencio por la última víctima mortal, en la puerta de la sede de Presidencia.
La secretaria general de Igualdad en funciones, Ara Sánchez, ha reiterado el compromiso absoluto del Gobierno de Extremadura con la lucha contra la violencia de género.
A preguntas de los periodistas sobre cómo puede afectar a las políticas de igualdad la negociación con VOX para la formación del nuevo gobierno de la Junta, Ara Sánchez ha respondido de manera contundente: "El compromiso de todo el Gobierno es ni un paso atrás en la lucha contra la violencia de género, no va a haber un paso atrás, ni merma de derechos. Mirando al futuro, y siempre, siempre, con las víctimas".
Sánchez confía en que “se llegará a buen puerto” en las negociaciones, que se buscarán "puntos de consenso" y que no habrá retrocesos en materia de derechos.
Minuto de silencio por la última víctima
Declaraciones de la secretaria general de Igualdad en funciones tras el minuto de silencio, convocado esta mañana por el Gobierno en la sede de Presidencia de la Junta de Extremadura, en memoria de la última mujer asesinada por violencia de género en la región, un crimen ocurrido en Badajoz que ha vuelto a sacudir a la comunidad.
Ara Sánchez ha expresado la “más profunda consternación y dolor” ante este nuevo asesinato machista. Recuerda que, desde 2003, 16 mujeres han sido asesinadas en Extremadura, y que cuatro de esos crímenes se han registrado en los últimos nueve meses. La víctima, Carmen, deja un hijo huérfano, aunque mayor de edad.
Sánchez ha destacado que la Junta ha puesto a disposición de la familia de la víctima toda la red de recursos de apoyo, aunque considera que “ninguna ayuda es suficiente cuando se produce un asesinato”. En este sentido, apunta la importancia de reforzar la recuperación emocional y social del entorno de la víctima.
A su juicio, la lucha contra esta violencia exige la unión total de las instituciones, sin fisuras y sin debates que resten fuerza a la protección de las mujeres. “No podemos mirar hacia otro lado”, ha sentenciado.