Joel nació siendo niña con el nombre de Azahara, pero pronto se dio cuenta de que aquel nombre y aquel cuerpo no le representaban. Con trece años, el pasado verano inició su transformación, un proceso en el que no solo le ha acompañado su familia sino todo el pueblo y en especial los compañeros de su colegio que el curso que viene deberá abandonar para ir al instituto.