Extremadura puede ser referente nacional y europeo en el crecimiento del hidrógeno verde. Una energía que se genera a través de mucho sol (captado con plantas fotovoltaicas), mucha agua (transformada en hidrógeno a través de la electrólisis) y mucho terreno: tres ingredientes disponibles en cantidad suficiente en la región y que han llevado a la compañía DH2 Energy a poner sus ojos en la región.
"Tenemos cuatro proyectos, tres de ellos muy avanzados en cuanto a tramitación", confirmaba a Canal Extremadura Raquel Fernández, directora de desarrollo de proyectos de la compañía. Las cuatro plantas están en la provincia de Badajoz, en el corredor energético de la Vía de la Plata que debería estar construido y en funcionamiento en 2030. El mayor y más avanzado, llamado 'Raviza Corto', se sitúa entre Hornachos, Puebla del Prior y Ribera del Fresno. Le siguen, de mayor a menor tamaño, otro proyecto en Badajoz, un tercero entre Badajoz, Mérida y La Roca de la Sierra y una cuarta planta en la capital autonómica.
Los promotores prometen empleo directo e indirecto en las plantas fotovoltaicas y de hidrógeno, una industria local derivada de ambas y ahorro en las facturas de las economías locales. Y ya trabajan con Junta y Confederación para iniciar los trámites administrativos. Pero serán largos: estiman que la construcción de la primera planta no llegará hasta dentro de unos cuatro años.